El nuevo sistema de transporte urbano, vendido a la
ciudadanía como un sistema modernizado, aún no funciona, mantiene en la quiebra
a cientos de familias de concesionarios que invirtieron todo su patrimonio en
él, no han logrado pagar a los choferes sus prestaciones de ley y acusan que el
sistema está secuestrado por el dirigente de la Confederación de Trabajadores
de México (CTM), Doroteo Zapata García, en complicidad con el gobernador César
Duarte Jáquez.
Cientos de choferes del transporte urbano en la ciudad de
Chihuahua realizaron un paro laboral durante la mañana del 17 de noviembre pasado. A más de
un año de la reestructura del sistema de transporte, no han firmado contrato
colectivo de trabajo ni perciben todas las prestaciones de ley, a pesar de que
el gobierno estatal les prometió que se las otorgaría la empresa creada para
ese fin, Coordinadora de Transporte Colectivo (CTC).
A partir de las 5 de la mañana, los conductores de camiones
urbanos, pararon actividades en las terminales norte y sur de la capital, marcharon
hacia palacio de gobierno para exigir sus derechos y que el exsenador Doroteo
Zapata, “saque” las manos de la empresa.




