Por: Aída María Holguín Baeza.
Justo cuando creíamos que el escándalo y el daño causado por la indolencia oficial en el caso Aeroshow había tocado fangoso fondo, sigue acumulando su escalada de negligencias, que parece no tener fin.
Ahora, a través de los dos medios impresos con más circulación a nivel local, hemos podido enterarnos de la supuesta falsificación de documentos relacionados con ese espectáculo en el que nueve personas fallecieron y casi cien resultaron heridas.
Aún y cuando la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha podido -o no ha querido- deslindar responsabilidades; queda más que claro que el Aeroshow es un caso en el que la negligencia y la corrupción son la causa de la tragedia.



















